Antes de empezar: dos comprobaciones que ahorran disgustos
Primero, tu municipio: cada ayuntamiento puede fijar zonas saturadas, cupos o requisitos técnicos propios, y lo que vale en Finestrat puede no valer en Benidorm. Segundo, tu comunidad de vecinos: desde la reforma de la Ley de Propiedad Horizontal, la comunidad puede limitar o condicionar las nuevas viviendas turísticas por mayoría de tres quintos. Comprobar estas dos cosas antes de gastar un euro en la puesta a punto es el paso cero de cualquier proyecto serio.
Es exactamente lo primero que revisamos nosotros cuando un propietario nos trae una vivienda: municipio, planeamiento y estatutos de la comunidad. Si hay un obstáculo, mejor saberlo el primer día — y casi siempre hay alternativa, como el alquiler de temporada.
Los 5 pasos, en orden
El orden importa, porque cada documento alimenta al siguiente:
- 1. Informe de compatibilidad urbanística: lo emite tu ayuntamiento y confirma que la vivienda puede destinarse a uso turístico. Es el documento que más tarda — pídelo primero.
- 2. Puesta a punto técnica: la vivienda debe cumplir los requisitos del Decreto 9/2024 y los municipales (habitabilidad, equipamiento, climatización, hojas de reclamaciones, cartelería).
- 3. Inscripción en el Registro de Turismo de la Comunitat Valenciana, mediante declaración responsable con el informe de compatibilidad en la mano. Ojo: la inscripción caduca y hay que renovarla cada cinco años.
- 4. Número de registro de la Ventanilla Única Digital de Arrendamientos: obligatorio desde julio de 2025 para poder anunciarte. Sin él, Airbnb y Booking no publican tu anuncio o lo retiran.
- 5. Publicar cumpliendo: el número de registro debe figurar en todos los anuncios, y la vivienda debe mantener los requisitos mientras esté en actividad.
Cuánto tarda y cuánto cuesta
El cuello de botella es el informe de compatibilidad urbanística, que según el ayuntamiento puede llevar de un par de semanas a algún mes. El resto — declaración responsable, registro y ventanilla — es más ágil si la documentación va completa a la primera. En conjunto, un caso sin complicaciones se resuelve en semanas; uno con incidencias urbanísticas puede alargarse.
En cuanto al coste: las tasas oficiales son moderadas y varían por municipio. Nuestra parte — el estudio del caso, la preparación de documentación y la tramitación completa — es gratis para las viviendas que pasan a gestionarse con nosotros. Tú solo pagas las tasas.
Los errores que más vemos
Después de tramitar decenas de licencias, los tropiezos se repiten:
- Reformar primero y preguntar después — y descubrir que la zona está saturada o la comunidad lo veta.
- Anunciar la vivienda "mientras llega el papel": las plataformas retiran el anuncio y la sanción puede ser cara.
- Dejar caducar la inscripción del Registro de Turismo por no renovarla a los cinco años.
- Confundir la licencia autonómica con el número de la Ventanilla Única: son trámites distintos y hacen falta los dos.
- Empezar los trámites en primavera y perder el verano: la temporada alta no espera a la administración.